Esta historia tuvo lugar en 1862. Victor Hugo - famoso por escribir El jorobado de Notre Dame - se había ido de vacaciones después de la publicación de su gran novela Les Miserables. Pero Hugo no pudo contenerse de preguntar cómo le estaba yendo al libro. Entonces escribió la siguiente carta a su editor:

“?”

Su editor no debía ser superado y respondió completamente de acuerdo con la verdad:

“!”

Como dice el Libro de los records Guiness sobre la respuesta del editor, "el significado era inconfundible" ciertamente para Victor Hugo; Los miserables fue un gran éxito como novela, película y musical.

Es divertido preguntar qué precedió a la formulación de las dos letras. Estando en sus vacaciones, Víctor Hugo seguramente se preguntaba si su gran trabajo sería comprendido y apreciado por el público. Incontables preocupaciones y consideraciones lo llevaron a contactar a su editor, pero en lugar de escribir, "¡Vamos, maldita sea, dime si mi libro se está vendiendo!" se las arregló con ese discreto signo de interrogación. Por otro lado, su editor se presume al tanto de las cifras de ventas, reportes y cuentas, de las cuales podría haber presentado estadísticas interminables, pero fue lo suficientemente discreto como para saber que no habrían ayudado. Lo que Hugo quería saber era simple. Una respuesta como " " podría haber arruinado sus vacaciones.

Indudablemente, una cantidad considerable de pensamiento precedió a la carta en sí misma. Medido en bits, un signo de interrogación no es mucho para una carta. Si hay treinta y tantos caracteres en el alfabeto (letra más algunos signos de puntuación), cada uno de ellos contiene aproximadamente cinco bits en promedio. Así que toda la correspondencia consistía en unos diez bits. Pero funcionó; y funcionó muy bien.

Lo decisivo no fue el número de bits transmitidos, sino el contexto de esa transmisión. Para Hugo y su editor, el destino de Les Misérables estaba en sus mentes durante esas primeras semanas. Llenó su conciencia. Ambos mensajes representan muchas consideraciones (pensamientos, sentimientos y hechos) que no están presentes pero que sí lo están. Sin embargo, la información que aún no está allí, sí lo está. La correspondencia se refiere a una gran cantidad de información; de lo contrario, no estaría llena de significado.

Esto por supuesto se aplica a cualquier correspondencia. Antes de escribir las palabras, se realiza una cantidad considerable de trabajo mental. No todo está presente en las palabras, y sin embargo, ahi esta presente. La información real en la correspondencia al valor nominal se refiere a una masa de información que simplemente no está presente.

Al escribir su signo de interrogación, Víctor Hugo se refiere explícitamente a la información de la que no se habla en la carta al editor de ninguna manera, aparte de la referencia misma. Antes de poner el signo de interrogación en el papel, Victor Hugo descarta una gran cantidad de información que ha pasado por su conciencia. Se refiere explícitamente a esa información sin incluirla en su carta.

El signo de interrogación de Hugo es el resultado de un descarte de información explícito. No es simplemente un descarte de información. No fue simplemente olvidado del todo. Se refiere explícitamente a lo que se ha descartado, pero desde el punto de vista de la correspondencia todavía se descarta.

Para los propósitos de este libro, llamaremos a esa información explícitamente descartada, exformación.

Traducción artesanal del comienzo del capitulo "el árbol del pensamiento" Libro "La Ilusión del Usuario" de Tor Norretranders.

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