Texto extraído y adaptado del video Principles of Human-Centered Design

Concentrar el diseño en las personas, va más allá de lo que estemos diseñando. Ya sea que estemos haciendo un servicio, o un producto, o una web, o una organización, o una nueva forma de manejar stock en un almacén o poner cosas en los estantes.

Sea lo que sea que estemos haciendo, siempre hay que pensar en las personas. Y en todas las personas. No sólo las personas que por ejemplo imaginamos van a seleccionar un elemento en un estante. Es también pensar en las personas que tienen que poner esos elementos allí en primer lugar.

Dentro de un sistema de salud, hay que pensar en: los pacientes y sus familias, y los médicos, y las enfermeras, en quienes limpian y mantienen la higiene del hospital, y también el personal médico y los técnicos, y las personas que toman las citas.

Se puede pensar en todo como si fuera un sistema y observar a todos sus componentes.

Encontrar el problema correcto

Casi siempre cuando se nos trae un problema para resolver lo primero que hay que hacer es entender cual es el verdadero problema. Muchas veces confundimos un problema con un síntoma o una consecuencia de ese problema.

Primero hay que intentar resolver el problema básico fundamental. Porque si encontramos la manera de resolver ese problema básico los síntomas por consiguiente tienden a desaparecer.

De más está decir que esto no siempre es tan fácil, y puede tomar más tiempo. Pero al intentar primero con este enfoque ayudamos a alivianar muchos de los síntomas más allá de que no se resuelva el problema de raíz.

Observar, probar, iterar, y aprender

Antes que nada hay que primero salir a observar y aprender. Hacer trabajo de campo. Ver como es que realmente se hacen las cosas y como lo hacen quienes trabajan en ese espacio. Ya sea en educación, entretenimiento, o en un trabajo.

Las personas a menudo no nos damos cuenta de lo que necesitamos. estamos tan acostumbrados a lo que estamos haciendo que dejamos de observar y dejamos de encontrar soluciones completamente diferente a los problemas que se nos interponen.

Intentar descubrir cuál es el problema real al que nos enfrentamos y comenzar a pensar en posibles soluciones. Pensar en una gran diversidad y variedad de soluciones. Y luego, tratamos de ver cuál podría ser la más apropiada y probamos.

Entonces probamos haciendo prototipos rápidos. De esta manera podemos en poco tiempo construir algo con lo cual ya podemos interactuar y probar.

Y luego, a medida que aprendemos lo que necesitamos y lo que vamos a construir, mejoramos y mejoramos y mejoramos ese prototipo. Hasta que en algún momento llegamos a una primera versión de ese producto final pero con la ventaja de saber de que vamos por un bueno camino ya que hemos realizado todo un proceso de descartar posibilidades por sus respectivas razones.

Pero siempre estamos probando. Siempre iterando, cambiando lo que hacemos porque siempre estamos aprendiendo. Por más experiencia que se tenga mirando, observando, y comprendiendo, siempre podemos equivocarnos y por consiguiente aprender de ello.

De esa manera damos lugar a lo impredecible.

Pensar en todo como un sistema interconectado.

Si resolvemos una pequeña pieza está bien. Pero a veces optimizando cada una de las piezas pequeñas da un resultado inferior. No siempre la optimización local significa un mejoramiento global. Entonces, siempre deberíamos pensar primero en el plano general.

¿Cuál es el resultado final que importa? La experiencia del usuario. Y este componente tan importante no siempre está presente en los productos y servicios que utilizamos.

Tomemos una cámara por ejemplo. ¿De qué se trata la cámara? ¿Se trata de todos esos botones opciones y configuraciones? O la cámara es sólo una herramienta para obtener la experiencia de usuario real, la experiencia de disfrutar de una película, un video, o una foto.

Debemos enfocarnos en hacer que sea más fácil ese proceso para que las personas puedan llegar a ese resultado final. No tenemos que centrarnos ni dedicar tanto tiempo en los detalles de la herramientas (si que deben ser comprensibles y utilizables)

Lo importante es el objetivo real de las personas. Tratar de entender lo "bello", lo "bonito", lo "divertido" y las emociones.